
Ser un invitado de Dios requiere de unas cuantas condiciones. La primera, la humildad; la segunda, el agradecimiento; la tercera, la capacidad para admirar a ese generoso anfitrión.
Por eso, si a Usted lo invitan a “La noche del 10”, con Diego Maradona, van unos pocos consejos que, seguramente, lo dejarán como un verdadero hombre de bien.
1.-
Sea alegre: sonría, siempre sonría, aunque Dios le diga que Ud. es un estúpido, un tarúpido, un imbécil y que, además, no entiende nada de fútbol.
2.-
Sea agradecido: utilice la frase “Gracias, Diego” no menos de 25 veces si va invitado a un bloque y triplíquelo si, además, lo invitan a pasar al living.
3.-
Sea directo: no diga “Gracias a Dios”, diga “Gracias a Diego”.
3.-
Reconozca la gloria: no habrá ninguno igual que Dios. Pelé era un buen muchacho, pero en la cancha no la veía; Beckham, como único mérito tiene el de ser el marido de la Spice Girl, y Zidane, ¿quién es Zidane?
4.-
Dé rienda suelta a los sentimientos: béselo en cuanto Dios le ponga cerca la mejilla. Sumará puntos, si además, lo abraza y lo palmea, siempre con la mano izquierda si él está a la izquierda y a la derecha si él está a la derecha, porque la cámara lo tomará de frente y se notará.
5.-
Responda con humildad: si él le dice “Maestro”, no deje pasar la oportunidad de replicarle que, en realidad, el único maestro es él.
6.-
Sea consecuente: cuando jueguen al fútbol-tenis, haga la barra a favor de Dios. Y grite como si estuviese viendo una final del Mundial con Brasil.
7.-
Sea memorioso: trate de aprenderse de memoria todos los goles de Dios, no sea cosa que en la conversación surja y usted quede orsay.
8.-
Sea pata: si se habla de que Dios pueda volver al seno de su hogar con Claudia, sea condescendiente.
9.-
Aplauda, no deje de aplaudir: todo es susceptible de aplausos para Dios, las buenas y las malas.
10.-
No lo mire tanto al Goyco: el dueño del programa es Dios, no ese arquerito cuyo único mérito es haber atajado unos penales y aparecer en la tele en una publicidad de Uvasal.