El sábado, compartimos en Elena la presentación del libro por los 50 años del Instituto La Asunción de María.
Junto a Alicia Rodríguez, la rectora; Nora Zon, Marisa Magni, Vilma Pron y otros docentes y amigos disfrutamos de un momento en el que las emociones afloraron a cada minuto.
El libro, lo verdaderamente importante del acto en el Cine Cooperativo, es una recopìlación de la historia del colegio, junto a un texto aportado para cada una de las promociones.
Luego, tuve el honor y el placer de ofrecer una charla sobre los desafíos digitales en busca de una identidad para nuestro pueblo.
Para los interesados, el texto es el siguiente:
Me fui de Elena hace más de 30 años, en 1979.
Obviamente, como todos saben, regreso a menudo porque gracias a Dios están mis padres, mis padrinos, mis primos, mis amigos; están ustedes.
El tiempo, con su danza entre la vida y la muerte, nos acerca siempre más a nuestros orígenes.
Lo puso Gabriel García Márquez en boca del José Arcadio Buendía, el personaje de su célebre novela Cien años de soledad: “Uno no es de ninguna parte mientras no tengo un muerto bajo la tierra”.
Más allá de los recuerdos que uno comparte con los que están y que atesora de los que ya no están, siempre me obsesionó pensar cuál era la seña de identidad de nuestro pueblo.
Esa seña que llevamos marcada a fuego por debajo de la piel, cerca del corazón, y que nos mantiene cerca aunque estemos lejos.
--¿Puede ser un lugar? –me pregunté.
Sí, quizá la Iglesia. Aunque no todos claro, profesan la fe cristiana.
Descarté los clubes. Son dos y siempre hay hinchas de uno y otro.
Pensé en la estación de tren.
Sí, claro, pero resulta que ya no tiene el valor que atesoraba para nuestros antepasados, como puerta de entrada o de salida del pueblo.
Seguí, seguí y seguí.
Hasta me planteé la curva del acceso norte.
--¿Vos vivís en la curva que tiene un pueblo al lado? –recuerdo que una vez me preguntó una persona con la que no estábamos presentando, en una humorada que no me causó nada de gracia.
También recordé que el genial Negro Fontanarrosa nos consideró "un villorio", la vez que a allá por los 70 pasó por aquí junto al Babú Galimberti.
La respuesta la encontré en Facebook.
Sí, en Facebook.
Ahí está hoy nuestra principal seña de identidad que se traduce en un orgulloso sentido de pertenencia al Instituto La Asunción de María.
Yo todavía lo recuerdo como “Instituto Comercial”, pero es apenas una cuestión de nombre que no cambia la esencia.
Dos grupos formados, sin siquiera ponernos de acuerdo, lograron unir a 350 personas que pasaron por sus aulas o lo consideran una referencia ineludible de Elena. Yo estudie en La Asunción de María. Yo fui a La Asunción de María
Pero hay algo mucho más importante, importantísimo:
Sin temor a equivocarme, creo que allí están todas las generaciones del secundario en sus 50 años.
Al fin encontramos un punto fuerte de unión entre gente de todas las edades.
La era digital, la era de las comunicaciones sociales en su máximo esplendor, nos está dando la oportunidad de seguir unidos, sin importar lugar ni edad.
Es que, en efecto, las redes sociales, que eran un paraíso para los jóvenes, se están volviendo cada vez más populares entre los mayores de 50 años.
No hay dudas que los chicos siguen siendo los mayores usuarios de esas redes sociales, como Facebook
Pero el crecimiento de esa audiencia se ve opacado en comparación con el recientemente observado de los usuarios de mayor edad.
Es evidente que las redes sociales tienen el potencial de achicar la brecha generacional.
Muchos quizá se sientan identificados con esta publicidad.
En efecto, el paradigma educativo ha cambiado:
Antes aprendíamos de nuestros padres, nuestros mayores.
Hoy aprendemos de nuestros hijos o nietos.
Hay muy pocos otros espacios –ni siquiera en nuestra vida cotidiana-- donde los chicos, adolescentes, adultos, abuelos, amigos y vecinos se pueden cruzar y comunicar regularmente.
Hoy hablamos, leemos, escribimos, nos informamos y nos comunicamos más que nunca y tenemos acceso a más información de la que jamás pudiéramos haber soñado.
En nuestro caso, aunque recién parece expresarse de modo tan contundente ahora, se entiende claramente cómo fue capaz una red social, como Facebook, en unir sentimientos.
Es comprensible: no creo que haya existido ni vaya a existir en Elena otra institución capaz de favorecer tanto la igualdad social y el desarrollo, a la vez de evitar el desarraigo de gente que, antes de su existencia, debía irse para hacer el secundario.
Logramos, en definitiva, que cada una de nuestras identidades digitales se convirtiera en una identidad común.
Debemos tener en cuenta que la identidad:
1. Se construye en interacción con otros. 2. Tiene en cuenta cosas como el espacio temporal y el reconocimiento por otros de la existencia. 3. La identidad es un fenómeno eminentemente subjetivo, con un fuerte componente emocional. 4. Implica un proceso de reconocimiento y valoración de la propia individualidad y del grupo social.
Favorecida la aparición de Internet y la expansión a todos los sectores sociales de la conectividad a la web, nace la identidad digital que cuenta con al menos tres particularidades:
1. La ampliación del entorno geográfico. La información sobre tu persona o tu lugar no tiene barreras geográficas. 2. No hay un control absoluto sobre ella. Una vez que la información llega a la Red, perdemos parte del control sobre ella. 3. La traza es rastreable a bajo costo. El uso de Internet provoca una serie de informaciones que pueden ser rastreadas por cualquiera.
¿A dónde quiero llegar?
Quiero llegar a proponer la alternativa de extender esta identidad que logramos con el secundario, o con la escuela primaria o con la plaza, por citar tres grupos que hoy tenemos en Facebook, para potenciar el conocimiento de nuestro pueblo.
A expandirlo a ese mundo sin fronteras, a convertirlo en una “marca registrada” que rompa los límites y nos posibilite una fuerte integración cultural, social, económica y de desarrollo con otras poblaciones.
Hoy contamos con una serie de herramientas tecnológicas impensables hace sólo cinco años atrás.
Hoy contamos, además, con un conocimiento digital en todas las generaciones, impensable tanto solo el año pasado.
Se hace imprescindible invertir en nuestra capacidad y en nuestras posibilidades de generar contenidos, servicios y mecanismos de articulación local que sirvan para afianzar nuestra identidad.
Y, por cierto, mantener una presencia y vigencia activa de nuestros ciudadanos y comunidades no sólo como consumidores sino también como prestadores de servicios de información.
En un año y medio, el centenario de Elena puede ser una oportunidad propicia de ponerse en la punta del viento y proyectar una imagen única, en la que confluyan nuestra historia y nuestro presente, y se trace un plan estratégico para nuestro futuro, que esté exento de avatares políticos y económicos.
Pequeños trazos de nuestra cultura, de nuestra historia, están desparramados en Internet.
Gracias a Walter Merlo, encontré en Youtube esta muestra de nuestro arte teatral.
En cuanto al teatro, parece increìble pero quièn escribió casi todos los libretos que fue Liliana Ricca, que falleció hace unos quince dìas.
En la dècada del 90 un proyecto que se llamò "100 ciudades cuentas su historia", de la Secretaría de Cultura de la Nación, incluó al grupo de teatro vocacional de Elena.
En primer lugar se realizó "La voz de la capilla", historia de la Capilla de Teg. En esa oportunidad para el estreno estuvo presente Lito Cruz, responsable del proyecto. Al siguiente año se realizò "100 ciudades cuentan sus leyendas", es el video mostrado arriba y el último "100 lugares cuentan su historia", donde se representaron lugares tìpicos de Elena, por ej.,el bar de Doña Betty con personajes como el doctor. Baduy, Felix Nanni, Marenchino, etc.
La dirección estaba a cargo de Raúl Rosalez.
Los actores: Gladys Germanetto, Juan Carlos Quaranta, Olga Calcagno, Adelmo Mazzoni, Marina Tessio, Marcelo Tardivo, y muchos màs.
Los libretos: Liliana Ricca, Celia Bocco.
Pero, una vez, más las generaciones se cruzan. Y tenemos muestras de rock.
Hace años que me daba vueltas y vueltas aquella película del oeste, Los pistoleros del río, filmada en la estancia Los Cocos, que imitaba a los heroicos western con John Wayne, que veíamos en este cine.
¿Quién la tenía? ¿Dónde estaba?
Me acabo de enterar que hace poco la pasaron en el canal local.
Así, pudieron verla los hijos y los nietos de sus protagonistas, que tal vez ni siquiera sabían de su existencia.
Con seguridad, habrá mucho más atesorado en baúles y cajones, a la espera de ser puestas a disposición de todos, de nosotros, que nos conocemos, y de los demás.
Pero no me quiero quedar ahí, aún cuando los recuerdos son siempre lindos el alimento del alma.
La capacidad de innovación en la búsqueda solidaria de soluciones a problemas sociales también está dando vueltas por ahí.
La campaña para prevenir accidentes, que mereció nada menos que el premio de Luchemos por la Vida, proyectó a Elena al país.
Tanto como lo hizo conocido el arduo trabajo de vigilancia comunitaria, que le colocó en la tapa de los principales diarios del país, como La Nación.
Hubo una serie de notas en La Voz del Interior: http://archivo.lavoz.com.ar/08/12/14/secciones/regionales/nota.asp?nota_id=472761 http://archivo.lavoz.com.ar/nota.asp?Inicio=1&Pagina=2¬a_id=551841
Se trata, en definitiva, de construir un espacio virtual que nos contenga hoy, pero –más importante aún- que se proyecte en el tiempo.
Un regalo que nos podemos hacer a nosotros mismos; un legado para las próximas generaciones para que conozcan su origen y lo reivindiquen.
Ya tenemos una identidad que tiene cien años, consolidada por un secundario que cumple cincuenta.
Construyamos una identidad digital por los próximos cien años.
Leía hace unos días a Jeffrey Rosen, un experto en Internet, quien sostenía que el paradigma de nuestra era digital, la Red, “supone el fin del olvido”.
Los invito que tracemos una huella que nos seguirá para siempre y que permanecerá cuando ya no estemos.
Cuando abrís Facebook, te encontrás con una "Carta abierta de Mark Zuckerberg, fundador" de la red.
Por si no lo viste, este el texto completo:
A todos los usuarios de Facebook: Este ha sido un gran año, durante el cual hemos hecho del mundo un lugar más abierto y conectado. Gracias a vuestra ayuda, más de 350 millones de personas utilizan Facebook en todo el mundo para compartir sus vidas online. Para que esto fuera posible, nos hemos centrado en daros las herramientas necesarias para compartir y controlar vuestra información. Desde la primera versión de Facebook, creada hace cinco años, hemos desarrollado herramientas que os ayudan a controlar qué información compartís y con qué individuos o grupos. Pero esta tarea no está acabada y nuestros esfuerzos por mejorar la privacidad continúan El modelo actual de privacidad de Facebook gira en torno a las “redes”, es decir, comunidades vinculadas con tu centro de estudios, tu empresa o tu región. Este planteamiento funcionaba bien cuando la mayoría de usuarios de Facebook eran estudiantes, ya que era lógico que quisieran compartir contenido con compañeros de estudio. Con el paso del tiempo empezamos a recibir peticiones para que añadiéramos redes para empresas y regiones. En la actualidad, tenemos redes incluso para países enteros, como India o China. No obstante, puesto que Facebook ha seguido creciendo, algunas de estas redes reginales tienen hoy en día millones de miembros, y hemos llegado a la conclusión de que este formato no es el más conveniente para que nuestros usuarios tengan el control de su privacidad. Casi la mitad de todos los usuarios de Facebook pertenecen a una red regional, por lo que se trata de un tema importante para nosotros. Si construimos un sistema mejor, más de 100 millones de personas tendrán aún más control sobre su información. Nuestro plan es eliminar totalmente las redes regionales y crear un modelo más simple para el control de la privacidad mediante el que podáis decidir si el contenido estará disponible para vuestros amigos, los amigos de vuestros amigos o todo el mundo. Hemos añadido una función que muchos nos habéis pedido en más de una ocasión: la posibilidad de controlar quién ve los contenidos que creáis o cargáis en Facebook uno por uno. También vamos a satisfacer otra petición que hemos recibido de muchos de vosotros: simplificar la página de configuración de la privacidad combinando varias de las opciones. Si recordáis, empezamos a hablar de estos planes en julio pasado. Si queréis más información, podéis consultar el siguiente mensaje de blog. Esta actualización eliminará las redes regionales y creará algunas opciones nuevas, por lo que en las próximas semanas os pediremos que reviséis y actualicéis vuestra configuración de privacidad. Os aparecerá un mensaje que explicará los cambios y os llevará a una página donde podréis actualizar la configuración. Cuando hayáis terminado, os mostraremos una página de confirmación para que podáis comprobar que habéis seleccionado las opciones que más se ajustan a vuestras preferencias. Como siempre, podéis cambiar la configuración siempre que queráis. Hemos trabajado muy duro para ofreceros el tipo de control que creemos es el más adecuado, pero también entendemos que las necesidades de cada persona son diferentes. Por eso, a pesar de que os sugeriremos una configuración basada en vuestro nivel de privacidad actual, la mejor manera de encontrar la configuración ideal para vosotros es que leáis todas las opciones y la personalicéis según vuestras preferencias. Os animo a todos a que hagáis esto y a que reflexionéis acerca de con quién estáis compartiendo información. Gracias a todos por hacer de Facebook lo que es hoy y por contribuir a que el mundo sea un lugar más abierto y conectado. Mark Zuckerberg
"No one uses MySpace," says 17-year-old Halie Pacheco, a student at The Urban School. She likes Facebook. "It's safer and more high class," she explains. "By 'high class' I think she means organized," adds 16-year-old Olivia Block. "With MySpace there's a lot of clutter." "I have friends who are white," says 19-year-old Diego Luna. "They are my white people friends and they are mostly on Facebook. That's why I use Facebook. My brown people are on MySpace."
Tres párrafos de un informe de NPR sobre las diferencias entre Facebook y MySpace. Say no more.
Del diario ABC, de Madrid, a partir de las recomendaciones de The Washington Post, y de la National Public Radio a sus periodistas sobre ciertos cuidados a la hora de participar en redes sociales.
-Los periodistas tienen que asumir que todo lo que escriben o reciben en las redes sociales es público;
-Se debe usar el nivel más alto de privacidad para controlar la actividad en estas plataformas, en orden a que nadie puede dar a conocer a la comunidad lo que uno pretende que esté en su esfera privada;
-Los profesionales no se deben comportar de forma diferente en estas redes sociales a como lo harían en cualquier lugar público;
-Aunque es recomendable que se enlacen contenidos de NPR, los periodistas no podrán utilizar material con derechos de autor sin permiso previo;
-Los periodistas deben recordar que los términos de servicio de un medio social se aplican más allá de lo que se postea y más allá de ese site.
-Se debe asumir que las mismas reglas éticas que se aplican al mundo «offline», también se aplican a la información en internet. En relación a esto, se recuerda a los periodistas que no deben perder de vista nunca cómo se actúa en NPR y ello trasladarlo a internet;
-Los periodistas tienen que confirmar toda la información que toman de estos medios sociales a través de los métodos tradicionales de trabajo (a través de conversaciones telefónicas u otros recursos similares); en este sentido, se insiste en varios puntos sobre la necesidad de verificar la fuente;
-La actividad de los periodistas de NPR en las redes sociales no puede caer en la «polarización» sobre determinados valores. No puede haber un posicionamiento en ellos;
-Es imprescindible que los profesionales de la entidad asuman que cada red social tiene su cultura y sus peculiaridades y, en consecuencia, debe respetarlas;
-Y, dos últimas cosas, si se va a escribir en alguna de estas plataformas el periodista tendrá que cerciorarse si estos contenidos se van a grabar o no y, en caso de duda, deberá consultar a su editor.
La versión en NPR, con un consejo que parece obvio, pero importantisimo: First and foremost - you should do nothing that could undermine your credibility with the public, damage NPR's standing as an impartial source of news, or otherwise jeopardize NPR's reputation.
Se metieron en nuestras vidas como nunca lo hicieron los diarios, la radio, ni la televisión. Están, nos absorben. Son los medios sociales. ¿Moda, revolución o evolución? ¿Está aquí la respuesta?
Gastón Roitberg (@grmadyn en Twitter) siempre apunta al corazón de las soluciones. Esta vez propuso en su blog Conectados en La Nación las 100 herramientas indispensables para ser un verdadero periodista multimedia. Gracias GR, de nuevo.
El periodista Julio Perotti analizó la crisis que atraviesan los medios y la prensa gráfica en particular, ante el escenario planteado por las nuevas tecnologías. En momentos en que el papel está cayendo, hay que buscar fórmulas creativas para que el negocio sea sostenible en el tiempo», dijo.
Neuquén. En su breve paso por la capital neuquina, el periodista Julio Perotti analizó la crítica situación que atraviesan los medios escritos en el mundo. Actual responsable de contenidos para la edición papel y web de La Voz del Interior de Córdoba, Perotti resalta la necesidad de repensar con urgencia el periodismo ante el nuevo contexto que instaló la llegada y posterior consolidación de Internet.
¿Cómo analiza el futuro de la prensa gráfica en nuestro país ante la crisis?
Es un momento complicado. Estados Unidos pinta un momento dramático. Hay cierres, otros diarios que dejan de imprimir en papel y se vuelcan a la web y otros que se convierten en periódicos. Obviamente hay una tendencia que se está replicando en distintas partes del mundo y, si bien a Argentina no ha llegado con fuerza, al menos debe encender una luz de alerta respecto del modelo periodístico que debemos tener para sostener la venta de diarios y evitar que la crisis se expanda.
¿Estamos a tiempo?
Creo que sí. Depende de cuánto hagamos los periodistas y las empresas para generar una nueva forma de comunicarnos con nuestro público y buscar una nueva forma de reflejar la realidad en los formatos y soportes que hoy tenemos. Es un debate que tenemos que afrontar con urgencia para que cada medio pueda encontrar el mejor camino para escapar a la crisis.
Cada día que pasa, hasta biológicamente hay más nativos digitales y menos lectores tradicionales…
Absolutamente. Las jovenes generaciones que nacieron y se desarrollaron en un mundo absolutamente digital y virtual, hoy encuentran otras formas de comunicarse. En general pertenecen a las redes sociales en las que se informan a su manera y generan sus propias noticias de acuerdo a su foco de interés.
¿Se puede luchar contra esa fragmentación que ofrece Internet?
Es difícil. Seguramente nos va a llevar a un cambio en el modo de trabajar de nuestras webs. Desde que estamos insertos en Internet, los periodistas volcamos allí nuestra tradicional forma de trabajar en el papel. Pero no pericibimos que la web tiene una audiencia distinta, que procura otro tipo de información. Es probable que tengamos entonces que volver a diarios que dejen de montarse sobre la noticia como eje central y vuelvan a contar historias. Los periodistas tendremos que volver a nuestras fuentes y mantener ese concepto socialmente instalado de que los diarios son las mejores usinas creíbles de noticias y que sirven para otorgarle relevancia a la información en un mundo que está intoxicado de noticias y datos. Es probable que así logremos salir de este momento.
En este contexto, ¿hacia qué horizonte deberían dirigirse los diarios?
Vamos hacia diarios compactos, más direccionados a sectores de público más exigentes por nivel de conocimiento. Pienso en diarios con más desarrollo de unas cuantas historias que serán los ejes centrales de cada edición. Me imagino un lunes orientado a deportes, el martes a política, el viernes al consumo y un diario de domingo casi como una revista de resumen semanal. Es muy difícil pensar que en la dinámica que tiene hoy la vida, cualquier persona tenga tiempo en un día de leer la cantidad de informacion que le damos hoy en un diario. Encima, conlleva una enorme cantidad de papel, con un enorme costo que resulta imposible de amortizar. Ni nosotros estamos en condiciones de hacer esos megadiarios, ni la gente está en condiciones de leerlo completo.
Además, este escenario plantea un público con una brecha muy grande a nivel digital y generacional. ¿Cómo se hace un producto así pensando en un público tan distinto?
Lo que pasa es que los diarios seguimos trabajando información redundante con la radio y la televisión. Hoy, cualquiera que haya visto un noticiero en cualquier lado, se encuentra con que el diario tiene la misma información. El diario meramente descriptivo va a terminar sucumbiendo ante la necesidad de un nuevo modelo.
Desde un principio, los medios apostaron a la web sin saber bien con qué objetivo, ¿cómo se piensa hoy una apuesta periodística en la web teniendo en cuenta que no hay un modelo de negocios sustentable?
Es difícil porque los diarios que tienen páginas en la web las subsidian desde el papel. Pero en momentos en que el papel está cayendo, cae la circulación y la publicidad, es evidente que hay que buscar fórmulas creativas e imaginativas para que ese negocio sea sostenible en el tiempo. No podemos trasladar paradigmas del papel a la web. Como medios, seguimos teniendo una fortaleza: nuestra condición de hiperlocales. Google no va a venir a acercar a nuestro vecino a ayudarlo a vender autos en su concesionaria. En cambio, nosotros sí podemos. Tenemos que pensar en un montón de negocios pequeños que, finalmente, suplan la diferencia de aquel negocio grande que se hacía con el papel.
Este objetivo de insertar a los medios en el eje de las nuevas tecnologías y sus pautas culturales, ¿cómo se compatibiliza con los principios de la web 2.0, que parece despreciar los modelos tradicionales de información?
Si no lo puedes vencer, únete a él. Creo que nosotros tenemos que saber cómo insertarnos en la web. No para ser parte o estar sino para comprender cómo se mueve la sociedad dentro de este fenómeno masivo. Y esto requiere de las organizaciones, de sus intergrantes y de sus periodistas, un esfuerzo grande de estudio y analisis para determinar cuáles son los focos de interés de la audiencia. Cuando logremos detectarlo, vamos a terminar con la Web 2.0 como aliada y no como enemigo.
Gastón Roitberg publica en la edición de este domingo de La Nación un interesante (como todos sus trabajos) artículo sobre Internet en la Argentina. La nota completa, aquí.
La colega y amiga María Elena Brizuela, coordinadora de la Especialización en Periodismo Digital del Colegio Universitario de Periodismo, publica hoy en La Voz del Interior una interesante nota sobre "Reconfiguración de la intimidad en la era Facebook". Lectura altamente recomendada.