Por cortesía de mis amigos Jericles y Pepe Angonoa, vine a enterarme que el genial Negro Fontanarrosa anduvo por el querido pueblo de Eduardo Bocco y mío. Así lo narró el Negro en un libro de antología. Por todo lo que dio, le perdono que nos considere "un villorio perdido". Dicho por él, debe ser tomado como un homenaje.
Esteban Dómina pasó por la política, pero hoy da rienda suelta a una pasión más profunda: la historia. Autor de libros como Historia Mínima de Córdoba y Morir en grande, que describen nuestro pasado como provincia y como nación, también incursionó en la investigación de hechos policiales que marcaron a la Argentina hace algunas décadas. De su teclado alumbraron La misteriosa desaparición de Martita Stutz, Caso Penjerek y Masacre en Barrio San Martín. Caso Yaloveztky. Hoy ha creado su propia página en Internet -www.estebandomina.com.ar-, en la que presenta estos libros y guarda, como memoria social, todos los artículos que publicó en distintos medios, entr ellos La Voz del Interior.
Imperdible la nota que publicó este domingo 16 sobre el General José de San Martín en el suplemento Temas.
Cuando San Martín no era de bronce
En el presente, la figura del General San Martín es tan venerada como indiscutida, pero ¿cómo fue su relación con los demás protagonistas de su tiempo, cuando todavía no había sido consagrado por la historia y tenía tantos rivales como admiradores? La nota completa.
"Es con gran tristeza que nos despedimos de ustedes hoy. Nuestro tiempo de cronicar la vida de Denver y Colorado, la nación y el mundo, ha terminado. Miles de hombres y mujeres han trabajado en este diario desde que William Byers produjo su primera edición en Cherry Creek el 23 de abril de 1859. Nosotros hablamos, creemos, para todos ellos, al decir que ha sido un honor servirles a ustedes. Haber llegado a este día, la última edición de la Rocky Mountain News, a sólo 55 días de su 150 tímido cumpleaños es doloroso".
Así se despide un diario de su vida. Así sella el testamento final antes de su muerte.
El Rocky Mountain News sencillamente desaparece. No encontró alternativas económicas y financieras para sobrevivir. Ni siquiera en la web.
Fue una muerte digna, que reconoció incluso en un especial que está disponible en su página web.
Y que queda plasmada en este video:
Final Edition from Matthew Roberts on Vimeo. ¿Tendremos que ver más imágenes como ésta? ¿Cuánto hicimos o estamos dispuestos a hacer los periodistas para evitarlo?
Por alguna razón que desconozco, un par de hinchas de Lautaro Roncedo, de Alcira Gigena, han elegido este blog para intercambiar acusaciones de grueso calibre.
El Picky® dijo... Estimado Sr. Perotti, en este mismo comentario le adjunto una fotografía para que Usted, junto a los demás periodistas del diario, tomen conocimiento de los menesteres habituales que ocupan a un colega suyo en sus domingos. Espero que por este mismo medio me haga conocer su opinión ante esta prueba irrefutable. Saludos cordiales.http://img401.imageshack.us/img401/5618/desafrv7.jpg 9:02 PM
Perotti dijo... Estimado Picky: En verdad, como Ud. bien señala las pruebas son irrefutables. Es evidente que estamos ante la presencia de un exaltado, de esos que deben ser extirpados del fùtbol por el bien de nuestro más sagrado deporte. En honor a la memoria del Dr. Lautaro Roncedo, ese club deberìa, sin dudarlo, aplicar el derecho de admisión. Por cierto, todos nosotros deberìamos hacer lo mismo con ese barrabrava. Yo mismo he sido testigo de actitudes destempladas que lo tornan indigno. 9:52 PM
roberto dijo... Señores, acá hay dos personas comentando sobre un tercero, con supuesta autoridad moral y profesional. Pero estos comentarios no mencionan al involucrado. Me presento: soy Roberto Battaglino, periodista de La Voz del Interior y fanático de Lautaro Roncedo de Alcira Gigena. Pido ser juzgado por mis actos y por personas que revistan cierta autoridad para hacerlo. El señor Picky Perassi no vio una redacción ni en la película "Todos los hombres del presidente" y mi superior, el señor Julio Perotti, tiene menos popular que partido de polo. Dicho esto, seguiré cumpliendo mis tareas en La Voz y llevando a Roncedo en el alma. Gracias por dejarme participar.
Como Gran Hermano, el juego sigue abierto. Pueden participar en los comentarios...