Mostrando las entradas con la etiqueta multimedia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta multimedia. Mostrar todas las entradas

lunes, abril 04, 2011

lunes, julio 12, 2010

Convergencia sin calidad: El camino a ninguna parte


Aclaración previa: alguien leerá esto y, con todo derecho, me preguntará quién me creo que soy. Responderé que esta es una modesta autocrítica sobre nuestro papel en el periodismo. Y lo hago desde que formo parte de la generación que atraviesa los turbulentos tiempos de la transición hacia nuevos modelos informativos y que no sabe bien cómo saldrá parada.
Acabemos ya con un mito: apenas con la convergencia de redacciones no iremos a ninguna parte. Quiero decir que es un concepto que, en soledad, poco aporta a la necesaria salvación del periodismo. Poco, muy poco.

Juntar periodistas que provienen de distintas plataformas; cambiar de lugar escritorios; armar mesas que concentren las decisiones editoriales, comprar/usar las últimas herramientas tecnológicas disponibles son apenas algunas acciones, que algunos medios intentan con la clara intención de no caer al abismo al borde del cual los ha colocado una sociedad cada vez más hiperconectada.

Que no están mal, claro, pero no radica ahí la única alternativa salvadora. Importante, pero no suficiente.

Puede ser bárbaro que todos estemos juntos, que compartamos las horas de trabajo y que aprendamos el manejo de los programas más apropiados para trasladar las noticias a las audiencias.

Pero no alcanza ahora ni va a alcanzar nunca.

El problema parece estar, antes que en esas necesidades, en otras, más urgentes.
Viejos peces de aguas calmas, los periodistas no aprendimos, como las truchas, a nadar en contra la corriente para preservar nuestra especie. Claro que no; después de todo, venimos de una industria que, por décadas, arrojó niveles de ganancias por encima de la media de cualquier otro sector económico.

Pero, además, esa era de bienestar convirtió a los periodistas en factores de poder y les apoltronó los despachos del establishment, alejados de las calles donde una sociedad iba mutando hacia remozados modos de comunicarse.

El cristal que rodeaba al palacio comenzó a resquebrajarse. Y, así, el balance arrojó una primera víctima: la credibilidad. Moribunda la confianza y con herramientas nunca antes en sus manos, la audiencia desplazó a los medios del centro de su elección.

Caída de ventas, mercados publicitarios en fuerte baja, precios en alza del papel, acompañaron en la pendiente a diarios cuyo valor cultural era nulo para las generaciones más nuevas, mientras sus lectores tradicionales se van agotando en un ciclo biológico irreversible.

Los periodistas creímos que construir un mensaje unidireccional o, apenas bidireccional si escuchaban alguna vez a la audiencia, era seductor para seguir formando “opinión pública”, sin entender que esa masificación de los receptores del mensaje había desaparecido.

Y que el público, siempre varios pasos más adelante, había decidido convertirse en receptor, pero a la vez en fuente de la información.

Caímos del Olimpo, desbordados por una realidad que se nos convirtió por momento en inasible.

¿Quién es el culpable de esta crisis tan profunda de la prensa? ¿Los empresarios? ¿O los periodistas?

Las preguntas atraviesan el firmamento sin encontrar respuestas certeras, aunque sobran los diagnósticos.

Se habla, entonces, del agotamiento de un modelo de negocios en una industria que maduró con rapidez inusitada desde la década de los ’90 hasta quedar al borde del electrocardiograma plano.

Se habla, también, de la falta de comprensión de los periodistas sobre su inclusión en lo que es, mal que les pese a muchos conceptualistas radicalizados, un esquema productivo que va más allá de la fabricación de noticias y que debe ajustarse a una realidad empresaria.

Tal vez ambas posturas tengan algo de razón.

Como fuere, la realidad es demasiado agobiante como para discutir, a esta altura del partido, quién es el culpable.

Los gurúes de un nuevo periodismo atinan a sugerir remozados modelos informativos y elevan sus voces en favor de una convergencia de redacciones que, sostienen, es la panacea para la resurrección de los medios.

Sin embargo, no hay a la vista ningún esquema que pueda demostrarse, en esta corta etapa, como exitoso. Grandes proyectos periodísticos, montados sobre la presunción de un triunfo escrito de antemano, se derrumbaron sin más, a poco de nacer.

Algunos tratamos de salir, casi irreflexivamente, disparados hacia un futuro que desconocemos porque ni siquiera lo hemos trazado en un plano teórico.

Otra genialidad de Jesús Martìnez del Vas, en su tira "Miércoles en la Redacción" en el blog 233grados.


En el plano formativo, la realidad va muy por delante del modelo educativo que se sigue imponiendo para los futuros periodistas. La enseñanza analógica continúa mandando dentro de las escuelas de comunicación. Hay, con todo, experiencias interesantes, cuyo resultado final todavía está en ciernes.

Y para los que ya ejercen, la capacitación no parece estar –por decisión de ellos mismos y de las empresas que conforman- entre las prioridades. Entre tantos datos que inundan la red sobre los números de las compañías de medios –costos de personal, gasto en papel, lectoría, audiencia, etc, etc.- no hay registro alguno sobre los presupuestos destinados a la formación continua.

Pese a todo, nos sumamos a un coro que ordena:

Hay que aprender el relato multimedia.

• Hay que estar en las redes sociales.

• Hay que dialogar con las audiencias.

• Hay que…

Sí, hay que hacerlo. Pero no nos preguntamos a nosotros mismos: para qué, por qué y, centralmente, cómo.

Las recetas pueden ser buenas si antes entendemos el medio en el que tenemos que movernos.

¿Conocemos lo suficiente a la audiencia?
¿Tenemos en claro qué es y para qué sirve la web?

Y con seguridad las fórmulas serán mejores si antes dejamos de ser arrogantes y nos sumergimos en un debate que tenga como objetivo reconvertir el periodismo desde las bases.

Porque, previo al daño que puede haber provocado Internet en los medios tradicionales, el socavón se produjo por una fuerte pérdida de calidad en los productos informativos.

Un manejo de fuentes con mucha liviandad (o complicidad), falta de equilibrio en el tratamiento noticioso, la pérdida de la perspectiva que debe contener cualquier información. Un cóctel maldito que nos emborrachó y nos mantiene con resaca.

Hoy nos sorprenden experiencias que buscan hacer transparente el trabajo en las redacciones, pero a partir de herramientas. ¿Es que alguna vez el trabajo del periodismo debió ser opaco? No debió, pero lo fue. Convertidos en cómplices de fuentes interesadas, capaces de comprar el alma del diablo, los periodistas convertimos a las salas de redacción en cenáculos donde se dirimían cuestiones de poder.

Cuando nos dimos cuenta, estábamos en el crepúsculo. Y aún así, seguimos creyendo que permanecíamos allá arriba.

Tal vez sea el momento de repensar al periodismo, pero desde abajo. De nuevo desde los cimientos de la sociedad. Esa es la convergencia necesaria: la que nos vuelva a unir a las raíces. Lo demás, deberá venir por añadidura.


martes, mayo 25, 2010

Tres minutos y a pagar

By Clarín: Murdoch lanzó hoy sus dos primeros sitios pagos de noticias
El magnate australiano eligió a dos de sus marcas estrellas, The Times y The Sunday Times para iniciar su batalla contra los contenidos periodisticos gratuitos en Internet.
Por ahora, disfrute tres minutos para ver de qué se trata. Y luego, a pagar.

domingo, febrero 28, 2010

La tormenta de papel

Un interesantísimo informe de Radio Televisión Española (rtve) sobre el presente de la prensa, los nuevos medios y las audiencias que se reconducen en busca de información. España, al final, no está tan lejos.

domingo, febrero 14, 2010

¿Y si mañana cierran los diarios?

Una pieza de colección de Roberto Guareschi, en Perfil de este domingo.

Si hoy cesaran los diarios, habría un “caos” (y, como después de todo caos, una nueva estabilidad). Pero los procesos históricos no se dan de un día para el otro. La transición hacia el nuevo “ecosistema de noticias” no será prolija ni el futuro será un edén. Por suerte, ya empezó: hay que prepararse para un camino sinuoso y lleno de obstáculos.

La nota completa, aquí

miércoles, febrero 03, 2010

La mineria - Informe de Fopea

El Foro del Periodismo Argentino (Fopea) puso a disposición de los medios de comunicación el segundo trabajo de su Unidad de Investigaciones Periodísticas, esta vez dedicado a la controvertida actividad minera en la Argentina.

Esta vez participaron Gerardo Young (Buenos Aires), Hugo Macchiavelli (Buenos Aires), Silvina Martínez Chubut), Sandra Crucianelli (Bahía Blanca), Pedro Caram (Río Negro), Evangelina Quiroga (Catamarca) y María Rosa Di Santo (La Rioja), con la asistencia de Miguel Paschetta (Buenos Aires).

Primer trabajo: Subsidios de la Política

viernes, enero 29, 2010

Herramientas digitales para periodistas

El Knight Center for Journalism in the Americas acaba de editar un manual en español sobre el uso de la tecnología digital en el periodismo. Herramientas digitales para periodistas está escrito por la experta argentina Sandra Crucianelli, socia de Fopea, y aborda temas como el uso de redes sociales, videoconferencias o blogs.
La obra está disponible de forma gratuita en formato PDF, y es la cuarta entrega del centro estadounidense tras Cómo escribir para la web, de Guillermo Franco, Una guía de alfabetización digital, de Mark Briggs, y el informe Vigilancia y defensa de la libertad de prensa en América Latina y el Caribe.

martes, diciembre 01, 2009

Los subsidios de la política - Informe de Fopea





Apenas pocas horas después de ser anunciado públicamente, el primer trabajo del equipo de investigación del Foro del Periodismo Argentino (Fopea) sobre los subsidios de la política ya está dando que hablar y ha generado reacciones en la web.
En Twitter, hubo muchos comentarios en las últimas horas, algunos de periodistas que ni vale la pena mencionar.
Lo que sì es invalorable es el informe que han presentado Gerardo Young (editor), Ricardo Mosso (reportero)
Abel Escudero Zadrayec (reportero), Martín Grosz (asistente).
Vale la pena detenerse y observarlo muy bien. Revela cosas que, a simple vista, no apreciamos de nuestra política.

Reacciones en Google.

jueves, noviembre 05, 2009

Tecnologías, empresas y fusión de redacciones

El Instituto de Postgradro de Estudios Culturales y de Comunicación de la Universidad de Alcalá, a través de Patricia Martínez, me hizo llegar los videos de los últimos seminarios on line que realizaron sobre el uso de las tecnologías en las empresas y la fusión de redacciones, entre otros temas.

Uso de las tecnologías en las empresas









La fusión de las redacciones digitales y las tradicionales












martes, octubre 27, 2009

Soitu escribe su propio epitafio

Soitu, el medio on line español que creó y dirigió Gumersindo Lafuente, se va. Desaparece.
Lafuente, no podía ser de otra manera, se encarga de la despedida, pero no profundiza sobre las razones de este abrupto e inesperado cierre, más allá de que al convocar a los lectores a charlar sobre este doloroso momento a través de su red social Utoi, admite que la crisis publicitaria fue la causa principal.
Cual necrológica, Lafuente se concentra en recordar los méritos de este medio, que nació el 27 de diciembre de 2007 y selló su suerte hoy, 27 de octubre de 2009.
Tal vez la clave esté en este párrafo:
"También contamos desde el principio con el apoyo de nuestro accionista de referencia, BBVA, al que tenemos que agradecer que hiciese posible este sueño, a pesar de que en los últimos meses no hayamos sabido convencerles de que los proyectos que nacen en sectores inmaduros y crecen en momentos de turbulencias necesitan paciencia para encontrar su sitio".
 
Hay, por lo demás, un dejo de ironía en este anuncio de su propia muerte.


Así describe la situación Juan Varela en Periodistas21:





sábado, octubre 03, 2009

Lo que le falta a Río: trabajo multimedia

A propósito de la elección de Río de Janeiro como sede para los Juegos Olímpicos de 2016, el diario Zero Hora, de Porto Alegre, puso el ojo sobre las obras que necesitará la ciudad carioca para enfrentar el desafío.

Y lo hizo a través de un excelente trabajo multimedia que puede verse aquí.





En Twitter. apareció la cuenta “Yes We Créu” (Sí, nosotros creemos, una humorada que remeda la frase de Brack Obama), aunque dos días después de la elección tiene poca actividad.

Como fuere, en Youtube quedó expresada la alegría carioca:





Related Posts with Thumbnails